Vicente Fernández, quien dijo que se retiraba de los escenarios con el concierto que dio el pasado mes de septiembre en el Estadio Azte­ca, parece que se encuentra nostálgico y extraña los aplausos de su público, además para él, su pasión más grande siempre ha sido cantar, es por eso que en su rancho Los Tres Potrillos, aprovecha la visita de la gente que llega, para deleitarla con sus famosas canciones.
“Tomamos un tour de esos que van a Chapala; incluye un recorrido por el rancho, el chófer nos dice que es de suerte si te toca, porque es propiedad privada y hay veces que él está enfermo o dormido, nosotros nos esperamos una hora. Cantó “Acá Entre Nos” y “El Rey”, tú le gritas y él te canta. Hay gente que renta taxi, éramos como cien personas”, dice Liliana Morales, fanática de Chente.
Liliana narra su encuentro con el cantante: “Él está sentado en una banquita y puedes tomarte fotos con él. Todo es muy rápido, es súper sencillo y bien humilde. Nos dijo: ‘están es su casa, porque ustedes me ayudaron a pagarla’. Dicen que a veces canta, a veces no, yo tuve la suerte de que nos cantó seis canciones. Te da beso y abrazo”.
El año pasado Vicente Fer­nández tomó la decisión de cerrar la entrada a su propiedad de los tours, los cuales se aprovechaban de la gente, cobrando por ingresar al lugar, pese a que el artista no pide ni un peso. Aunque su amor por los fans ha provocado que siga atendiendo a quien llega hasta Los Tres Potrillos a visitarlo.