Dijeron ¡basta al veto musical! Los Tucanes de Tijuana defendieron su derecho a la libertad de expresión ante el silencio que se les impuso hace un par de años en Tijuana, y a la reciente prohibición para presentarse en el Palenque de esa ciudad.
El Secretario del Gobierno Municipal de Tijuana, Raúl Felipe Luévano Ruiz, se “escudó” en que la agrupación no había solicitado el permiso para su actuación del 26 de agosto, sin embargo es del dominio público que antes de darse a conocer el elenco públicamente, ellos lo autorizan, al igual que ocurre en otros estados del País.
“Los Tucanes de Tijuana no somos culpables por la violencia que hay en Tijuana, tenemos ocho años de no tocar en Tijuana y el Secretario de Gobierno afirmó que no podremos tocar, a menos que pidamos una disculpa pública y escribir una carta al Presidente Municipal”, dicta el comunicado que firmó Adrián Arce, director general de Tucanes Entertainment, LLC.
“Antes de dar una disculpa pública y una carta al Municipio, nos gustaría primero recibir la copia de la resolución formal del veto oficial que tenemos en Tijuana”.
“No es justo que solo por un capricho de un Secretario de Seguridad Pública de sexenios anteriores dijera que Los Tucanes estarán vetados en Tijuana”.
El documento agregó que la oficina de Tucanes ha solicitado varias veces la copia del documento oficial que contenga los fundamentos legales y cláusulas, incluyendo en qué reglamentos y artículos se apoyan para afectar sus derechos constitucionales, por los cuales están infringiendo la ley para ser vetados. Sin embargo no se han encontrado, como lo indican los documentos que anexó la agrupación.
“Creo que el secretario del Gobierno Municipal de Tijuana debería enfocarse en cosas importantes, el prohibir los corridos no van a solucionar el problema, no son la causa de la violencia”, agregó Arce.
“Qué pasa con las películas de acción americanas y mexicanas que contiene violencia, crimen, asesinatos, secuestros, violaciones, eso también es apología. El cine es arte y la música también lo es, y el prohibir los corridos es una violación a los derechos de expresión y al arte”.